miércoles, 22 de junio de 2011

Anclados


Hola!!

De nuevo por aquí, intentando instruir en el buen gusto (y en el humor fino) a toda aquella persona dispuesta a acabar convertida en icono del glamour... vamos, que el blog queda vetado a todos aquellos y aquellas que se encuentren entre los y las espectadoras de Hombres, mujeres y viceversa...

Aviso, el blog de hoy quiere abrir los ojos de todas aquellas personas que alcanzan (o piensan que alcanzan) su máximo esplendor en un momento determinado de su pasado y su ropero-calzado-accesorios-peinado-forma de hablar... se queda congelado en ese preciso instante y JAMÁS vuelve a evolucionar adaptándose a los nuevos tiempos.

Cuando estabas en el instituto y te cepillabas el pelo, crespando los rizos para conseguir un volumen infernal y, al mismo tiempo, le dabas forma a tu flequillo (largo hasta la punta de la nariz) con el secador de pelo y un cepillo redondo. Peinado acompañado de un chaleco vaquero, jeans de cintura alta, bien apretada mediante un cinturón de piel negra repletito de monedas. Fido Dido era un icono de lo moderno. Este look te convertía en la reina del instituto. Todas querían ser como tú. Todas querían sentarse contigo al final de la clase o fumarse un cigarro a escondidas mientras veíais al equipo de basket sudar las camisetas negras de grupo "Europe".

Fue una etapa maravillosa, en la que tu mandabas, eras la jefa, tu marcabas tendencia  no pagabas la entrada en la disco y en las sesiones light tú creabas las coreografías  Las gogos te saludaban con una genuflexión. En el guardarropa tu cazadora bomber tenía percha de madera, para el resto quedaban las de plástico.

En los debates de lavabo eras el tema central. Se decía que habías tenido sexo con todos los que robaban carteras y le pegaban fuego a algún contenedor de vez en cuando. Tú no desmentías nada, tú hacías como Madonna, te encantaba la provocación y alimentar la leyenda. Te venía de perlas ser el centro.

Cada vez cepillabas más fuerte tu cabello, cada vez estaba más crespado y con más volumen. Cada vez apretabas más tu cinturón y conseguías que la cintura de tus jeans estuviese más fruncida. Con lo contenta que estabas tú paseando hacía los autos de choque, en la feria de tu pueblo estrenando botines de cordones con tacón bajito pero ancho, que se hace más cómodo y en el aire retumbando el primer disco de Camela... Un escalofrío recorre mi espalda y mi recién estrenada escayola, un escalofrío de gusto, que conste.

Tu vida era tan maravillosa que decidiste que esa sería tu imagen "pá los restos" y en ese preciso momento empezó el DESASTRE.

Tus compañeras abandonaron los bodys con hombreras, los flequillos y los botines de cordones.
Guardaron en el cajón del olvido las casettes de gasolinera y adoptaron los compact disc"ses" (no se muy bien cómo hacer este plural).
Ellas ya no cepillaban sus rizos, los marcaban con espuma y ese maravilloso invento llamado difusor (yo aún guardo el mio cómo un tesoro).
Aprendieron a adorar los tacones de aguja y los vaqueros de cintura baja, le pegaron fuego a las riñoneras y disfrutaron acariciando los bolsos baguette.
Tú preferias serle fiel a los botines de tacón ancho y estable combinado con ese maravilloso chándal de colores flúor con el que te aseguras, en el caso de que te pierdas en la nieve (algo que suele pasarte un par de veces a la semana...), ser visible desde la estación espacial Mir...

Vais pillando por donde van los tiros? Entendéis el concepto de "anclarse? Anclarse es tan peligroso cómo beber amoniaco, cómo hacer malabarismos con cuchillos, cómo darle terrones de azúcar a Belén Esteban, cómo decirle a Jorge Javier que le ha crecido la papada, ...

Anclarse es un horror, nadie se le debe consentir a nadie. No dejes a ninguna de tus amigas que se ancle, se cruel y despiadada. No ahorres en insultos  bofetones o descargas eléctricas si es preciso para acabar con es defecto que debería estar prohibido por ley.

No os penséis que no hay hombres que se anclan. Si que se anclan, si que se anclan, que los "Hombres G" hicieron mucho daño y no solo en el panorama musical español, también marcaron tendencia, y hay muchos hombres sueltos por la piel de toro que siguen entonándose con el terrorífico "SUFRE MAMÓN!" y que siguen luciendo mocasín negro con calcetín blanco (clacetines de esos con raquetitas de tenis bordaditas), vaqueros rotos y cazadoras de piel vuelta en tonos tabaco y musgo.

Qué pasa? No ven la tele? No tienen amigos? Viven en una cueva?...

TO BE CONTINUED
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