jueves, 29 de septiembre de 2011

Tendencias de ayer, de hoy y de siempre I.

Hola, hola!!!

   Qué tal va todo? Ya tenéis ganas de que vuelva agosto? Ya os han entrado ganas de meter a vuestros compañeros de trabajo en un cohete y enviarlos al "Marina d´Or" que Zaplana montó en Júpiter? Me han dicho que allí se está requetebién, hace una temperatura ideal y que consigues un bronceado digno de cualquier peli de Alien (después de ver la primera peli, no volví a mirar con buenos ojos a las salchichas alemanas, esas que son tan enormes...)

   Yo estoy viviendo una etapa en mi vida, cuanto menos, especial. Se ha presentado en mi camino la (maravillosa) posibilidad de volver a ser un estudiante. Limitar mi horario a levantarme para ir a clase, hacer deberes (esta sensación es rarísima al principio), leer textos que no están impresos en papel couché…, y llevar mochila. Todo muy nuevo y muy emocionante, Será que los años (los taitantos que tengo) me hacen ver el hecho de ir a clase desde otra perspectiva, mucho más positiva.
   La verdad es que al principio me resultaba una sensación bastante exótica, pero ahora estoy más contento que el peluquero de la duquesa de Alba (cómo está "en capilla", no tiene más narices que acudir a la peluquería a que le hagan algo, aunque sea ponerle un buen pelucón…) Te imaginas a la duquesa con una melena negra azabache ultralisa, cómo si de una princesa azteca se tratáse? Igual estaba monísima (seguro que Alfonso, ese señor arqueólogo por vocación, la encontraba irresistible y pondría a prueba las caderas de “Caye” a base de empujones), o con la peluca acababa pareciendo una de las secundarias de “Gremlins II”.
Hay que tener cuidado con lo que uno/a se echa por encima, y no solo me refiero a esos novios que cuando los conoces ya sabes que te van a dar mucha “marcha” pero que acabarás poniendo todo a su nombre y tatuándote en el glúteo derecho los centímetros que media su “alien” (salchicha alemana… si es que todo tiene un WHY?)

   Cómo estamos estrenando temporada (los de la boda nombrada arriba no creo que estrenen nada… bueno, si, sábanas bajeras plastificadas, de esas que puedes lavar con una esponja húmeda y algo de lejía…), hoy me he decidido por haceros una necesaria reflexión sobre las tendencias que nos vienen para este OTOÑO-INVIERNO, que son muchas y muy dispares. Empezaré por las que más me asustan (que no quiere decir que no me gusten) y acabaré por las que menos miedo me dan (que no quiere decir que me gusten).

SUPER TERROR: LA BOMBER
Si queridas, ese elemento olvidado por la mayoría y adorado con frenético fervor por las/os anclados en “LARUTADELBAKALAO”, ha vuelto. Y lo ha hecho con la fuerza de una maldición egipcia, “POR TÓ LO ALTO”. Por suerte para nosotr@s no ha vuelto tal y cómo se fue, se ha hecho algo de cirugía adaptándose a los nuevos tiempos.
   Viene en muchos y variados materiales, con y sin brillos, estampada y lisa, en tonos neutros y en tonos fuertecitos,… Mucha información verdad, Honey? No te preocupes, relaja tu esfínter favorito… yo mismo paso a desgranarte este misterio.
   Para empezar, cuando vas a comprarte prendas de vestir (hay que resucitar la economía española y una de las mejores maneras es consumir) debes tener en cuenta si quieres prendas básicas que te servirán para combinarlas con las que ya tienes en tu armario (las que estén casadas con un rico empresario cercano a los 80 años o con una duquesa cercana a los 200, tendrán vestidor, las hay con suerte y con tragaderas…), o por el contrario estas dispuesta a adquirir aquellas prendas que nos regalan una pincelada de renovación y adaptación a los nuevos tiempos(cómo yo ahora, que estoy haciendo presentaciones en powerpoint y siempre había pensado que llamar al timbre es el método más efectivo de comunicarte con las “personas humanas”…)
   Si vas en busca de una BOMBER ten en cuenta que las texturas exageradas (abombadas) te pondrán kilos encima con la misma efectividad que la panceta adobada, es mejor decantarse por una prenda que sea más favorecedora. Los brillos, cómo siempre os repito, tienen el mismo peligro que desactivar una bomba a taconazos. Tened cuidado con ellos, es mejor no abusar de los brillos, personalmente pienso que deben estar repartidos a modo de “toque” por la prenda (en el hombro, los bolsillos, en la cremallera,…), pero esto último es subjetivo (hay gente que encuentra gracioso a José Mota, yo no le pillo el punto).
   Los estampados y los tejidos lisos. Otro tema peliagudo (cómo lo de “la Campa” y su mamá). Las prendas estampadas suelen ser muy llamativas y si las utilizas a menudo tus vecinas te pondrán fama de marranaza por no cambiarte de ropa. Llaman tanto la atención que hay que ser cuidadoso al combinarlas y procurando no abusar de ellas para no agotar su “vida” cómo prendas de vestir. Elige SIEMPRE, estampados que te favorezcan, y no sólo en el rostro, procura que te estilicen(si te ves como un botijo no te está estilizando, te está jod… lo que le hacía Dinio a Marujita…). Cuando adquieras una prenda estampada reflexiona (si te apetece, si tu eres más de actuar sin más y no reflexionar sobre tus actos, mira, pues cada uno que se apañe, a Leticia Sabater parece que le va bien, que ahora está en un “pograma” very classy apilando montones de mierda…), con que pantalones quieres completar el loock, que tipo de bailarinas-zapatos-botines-botas lucirás,… 

   Con las prendas lisas sucede lo mismo, elije colores que te den luz al rostro, que te hagan tener buen color de cara. Si al ponerte una prenda lisa cerca de la cara tu piel adquiere un tono verdoso o amarillento FORGET IT, ese no es tu color (si estas muy amarilla, míratelo, igual tu hígado está mandándote alguna señal…)

   Tras este primer acercamiento a las tendencias, debo recordaros que anteriormente, en este vuestro blog, he insistido en la importancia de saber elegir que tipo de CORTE, ESCOTE, MANGA, FALDA,… es el que necesita cada persona teniendo en cuenta sus rasgos físicos.

Si eres Lady Gaga, entra en Zara, tira la ropa por el suelo, príngate entera de pegamento y revuélcate por encima de las prendas, conseguirás una imagen muy moderna y actual… No nos olvidemos de que, por mucho que nos guste el palabra de honor, no está hecho para nosotros si tenemos un ligero exceso de vello en el pecho, a mi me pasa mucho, es terrible…

TERROR: BLUSAS CON LAZADAS AL CUELLO
Básico: si tienes el cuello igual de corto que Rosa Villacastín FORGET IT!!! Y MUCHO!!! Este año los lazos vuelven para colocarse cercanos al rostro. Siempre han sido un elemento favorecedor y que resulta ultrafemenino y muy chic (esta palabra siempre queda muy profesional de la moda, aunque la diga la Vane, la cajera del Dia de mi barrio, ella la dice masticando chicle y con muchos ganchos en el pelo por si se le rompe el coletero de terciopelo color vino y deja de parecer una gimnasta bielorrusa a punto de realizar el ejercicio de cinta… que me ahogo!).
   Retomando el tema, si andas mas bien escasa de vértebras cervicales, renuncia a cerrar tu blusa con un lazo cerca del óvalo facial, es preferible que la blusa tenga el escote en pico o en “v” y que dejes la lazada para otro momento. Si quieres un lazo, sea cómo sea, búscate algún pañuelo que te haga juego con la blusa y colócatelo por los hombros y, a la altura del pecho cruza los extremos o haz una lazada, iras a la moda y tu cuello no desaparecerá tras ninguna prenda. El cuello se necesita, creedme, es cómo la fibra, se necesita para sentirse bien…

   Por hoy ya está bien, que me toca hacer rehab y me tengo que poner el bañador y largarme a la piscina. Nos vemos en la siguiente entrada.
Besetes estilísticos
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