lunes, 8 de abril de 2013

Me gustan ellas

Amigas, yo no se a vosotras, pero a mi cada vez me gustan más las divas con las que hemos crecido. Beyoncé (Knowles), Tina (Turner), Britney (Spears), Christina (Aguilera), Mariah (Carey), Whitney (Houston), Celine (Dion), Marta (Sanchéz), Mónica (Naranjo), Sara (Montiel), Ana (Botella), Camela (gasolineras de España), ...

Todas ellas me gustan desde el principio, de muchos tiempos. Pero he de reconocer que con los años, todas han mejorado. Y no es que se hayan refinado o pulido, más bien todo lo contrario. Me gustan cada vez más ya que con los años, creo sinceramente, que se toman menos en serio a ellas mismas.

Eso es lo bueno de las divas.

Con cada disco, incluidos los de grandes éxitos que son un sacadinero (el último de Ana Botella cantando en inglés es digno de sonar en cualquier Brejka), dan una vuelta de tuerca. Ellas jamás están conformes con lo que han hecho anteriormente y no dudan en experimentar.

Llegados a este punto que quede claro que no estoy hablando de música. De música yo solo entiendo "de que" si me gusta o no una canción, si me dan ganas de mover el piececito cuando la escucho mientras espero el autobús. Estoy hablando de su imagen.

   



No os habéis planteado nunca como evoluciona el look de una diva?
Yo, quizás por deformación "pofesional", lo hago constantemente. No puedo evitar analizar con lupa cada detalle de lo que la diva en cuestión me presenta con una nueva aparición en los medios.

Para mi, analizar una "alfombra roja", es como quedarse encerrado en una pastelería y disponer de toda la noche (y una posterior liposucción), para comérselo todo sin tener que pensar en nada.
Vamos, un autentico festín.

Empecemos por mi favorita (y a la que le tengo mucha devoción): Mariah.

Si volvemos la vista atrás (lentamente, mientras nuestro cabello se agita tímidamente, y dedicamos una sonrisa sincera a cámara, como en las buenas tele series), la Carey empezó muy discretita.

Lo importante era su voz, su gloriosa voz.
Recordáis la levita negra?
Los pantalones negros y los tops cerrados hasta la garganta?
Esa chica enseñaba menos carne que una hamburguesa vegana.
Pero "enderepente", Mariah se hizo mujer (como una amiga mía que hace poco ha viajado a Tailandia, donde le han hecho un trabajo fino fino, ahora parece que tenga un bolsillo de plastón...).
Mariah se hizo mujer y descubrió los placeres de ir sin sujetador, de enseñar el muslo, que el culo también tiene talento y que enseñar el ombligo mola. Un buen día metió todos sus trapos en la secadora a máxima potencia, los dejó de la talla de la Barbie, y se comió el escenario, por lo que tuvo que hacerse varias lipos.

Y ella empeñada en cantar acostá!!.

Mi amor!! Canta como todas, de pié y moviéndote una poquita, que seguro quemas alguna caloría, que bien que te desplazas a la pelu para que te pongan pelo de gringa!!!


Otra grande entre las grandes ha sido y será Whitney.

Esa mujer con una voz absolutamente maravillosa y con cara de buena persona.
Desconozco si en la intimidad era de las que golpean a sus primogénitas con las perchas de alambre por no colgar sus vestiditos caros en perchas de madera forradas de tela, o de si cuando la vajilla no estaba limpia del todo les clavaba astillas a sus chachas bajo las uñas,... pero hay que reconocer que daba buen rollito. Tal vez incluso había en ella cierto grado de "pavismo". 

Cuando empezó como cantante, siendo popular inmediatamente, sus seguidores de chocolate la acusaron de querer ser demasiado blanca en sus canciones, demasiado comedida. Lo mismo le sucedía con su vestuario. Todo muy popi, todo muy nice. Quizás la discográfica pretendía asegurarse el éxito de la muchachita y que las gentes del mundo no se acojonasen al escucharla dándolo todo en cada canción. Siempre la he visto como una cantaora de flamenco, capaz de rajarse la garganta por un directo, con un fuego interior que se tiene o no. De hecho, en mi absoluta ignorancia en lo que a música se refiere, creo que siempre fue una cantante de corazón y no de técnica, al contrario que Ana Botella.


Con el pasar de los años, como cualquier hija de vecina, evolucionó la chiquilla. Se permitió el lujo de "aprender del mejor", y recuperó los iconos clásicos de todo lo afro y se los tiró todos por encima. Nadie estaba más orgullosa que ella de ser negra (bueno, ella y una amiga que tengo que vive en Solmanía). Como no podía ser de otra forma, a mi, donde aparezca un pelo afro, queda mi corazón atrapado para siempre, me pasa de muchos tiempos. De hecho, las próximas navidades voy a pedirle a Mazinguer Z (paso de reyes), que me regale una buena peluca afro, si puede ser de varias toneladas de peso, de esas que de vez en cuando tienes que apoyar la cabeza en la mesa para que te descanse el cuello.




Luego, como alguna vez hace mucho tiempo David (el sabe a quien me refiero) y yo comentamos, todas pasan por un pedazo de crisis (que ni Belén Esteban cuando le fueron retirados los vendajes tras las cirugías plásticas múltiples y descubrió que ahora podía respirar y soplarse en la oreja al mismo tiempo), y Whitney no fue una excepción. Espero que ahora esté haciendo duetos con Lola Flores y "las Rocios", menudos directos se deben montar en el Cielo.

Para hacer un poco de patria, ahora le toca a una de las nuestras (y no me refiero a Jesús Vázquez), "la" toca a Mónica Naranjo. 

Ella, digamos, se marcó un "LADYGAGA", pero le salió "el culo por la tirata". Quiso romper tanto con su primer disco, que se rompió la crisma. Ella es muy especial y no se conformó. Cogió su riñonera y su gorra tailandesa de elefantes y espejitos y se mudó a México. Y allí lo petó pero a tutti. Estaba preparando su vuelta a España. Y le salió redondo, como cualquiera de sus gloriosos pechos. Sacó segundo disco y fue nuestra mentora-diosa-diva-madre-estilista durante años. 
Con sus modelitos pasó lo mismo. Al principio nos sonó a demasiado moderno, todo muy punk-ciber-tecno.

AH COÑO! Cuando regresó a LA PIEL DE TORO, con sus corstes, sus vestidos de varios kilómetros de tela y su melena bicolor (LADY GAGA no has inventado nada), nos dejó a todos con la boca abierta, con ganas (y necesidad), de aprendernos todas sus letras (y sus movimientos de mano en plan mesecolasuñasenelescenarioporquenohetenidotiempo).
Hay que reconocer que la chica lo de bailar lo lleva fatal, al contrario que Ana Botella, que empieza cada jornada laboral en su despacho marcándose un Vogue de los buenos, eso si, tras beberse una manzanilla.



Luego se volvió vigoréxica y nos contó que en realidad ella era "asín" de delgada (hablo de Minage), que anteriormente estaba obligada a comerse los donuts entre pan para conseguir las rotundas curvas que la adornaban (maravillosamente). Mira cari, te hablo como uno de los que forman parte del selecto club de alérgicos al los "ingratos" de carbono: A mi también me hinchan, como a todas! Y tenemos muy claro que debemos mantenerlos alejados si pretendemos ganar el concurso de MISS COSTILLAR TORRELODONES 1996.


En la actualidad está más señorona, más relajada (siendo ella, Mónica naranjo, no "la" hables de minimalismo que ella es muy Miami). Nada como unos kilos de cristaleo, animal print y mucha pestaña postiza para acudir a tu clase particular de pilates.

Y por último, y no por ello menos especial ANA BOTELLA! ... Ah! Qué Ana no es cantante? Qué se dedica a la política? Primera noticia.

Un beso y feliz semana.

P,D.: LAS DIVAS ME GUSTAN CUANDO MAS TRAVESTONAS SE VUELVEN. PONERSE EL MUNDO POR MONTERA Y HACER LO QUE TE SALE DE LA PEPITILLA DEL MIMI REQUIERE VALOR, Y ELLAS LO TIENEN.
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